jueves, 16 de septiembre de 2010

Continuación I


SEGUNDA PARTE:     Sara

Ya era el día. A Sara le sudaban las manos, lo notaba al colocarse el vestido. Estaba mirándose al espejo, preguntándose : cuál sería la cara con la que se mirarían después de todo ese tiempo.

Cuando sonó el timbre Sara notó como su corazón intentaba salírsele por la boca. Adrián fue a abrir la puerta, dejando pasar a sus amigos. Hablaron sobre un viaje recién hecho a Egipto. En ese momento apareció Sara. Adrián fue y la agarró de la cintura, sabía que era tímida pero no tanto. Sofía se lanzó a ella, abrazándola con tanta fuerza que casi la dejó sin respiración. Guillermo no la saludó. Mientras que Adrián y Sofía continuaban la conversación que habían comenzado, Guillermo miraba a Sara de una forma extraña, muy penetrante, como si quisiera saber algo. Ella se sintió un poco intimidada y noto calor en su cara, sabía que se estaba ruborizando, sólo deseaba que no notase su miedo.Finalmente él la dedico una leve sonrisa y le preguntó a Adrián:

-Bueno ¿qué, nos vamos a quedar aquí todo el día?
-No, no. Pasad al comedor, la cena ya estaba lista.- Le respondió Adrián mientras les dejaba pasar.
Los hombres fueron al comedor, pero Sofía hizo un ademán a Sara para que la siguiera a la cocina. Era obvio que algo pasaba, ella quería hablarle de algo.

Ya en la cocina Sara no se atrevía a mirarla a la cara. ¿Qué querría decirle?¿Qué pasaba? A pesar de todo se sentía aliviada de que la persona con la que tuviese que estar a solas fuese ella. Pero la curiosidad la invadía, menos mal que sabía ocultarlo.Sofía se acerco tanto a ella que creyó poder escuchar el correr de su sangre por las venas.

-¿Qué te pasa? ¿ Es que no te alegras de verme? A pasado mucho tiempo. Y yo no he olvidado nada. Es imposible olvidar algo así. Me atormenta. - Le susurro Sofía. Por un momento sintió que todo temblaba.- Tranquila, espero que no te importe que hayamos decidido venir, después de todo una amistad tan larga puede hacer frente a todo, incluso a esto. Quiero estar bien. Olvídalo ¿vale?. Nada pasó.- hubo un breve silencio- A no ser que tú desees lo contrario. Pero la decisión quiero que la escojas tú. Me lo tomaré bien, te lo prometo- Se alejó de ella y la miró a los ojos. Finalmente se fue al comedor , pero antes la dedico una sonrisa triste.

Sara se sentía tan cobarde. Ahora tenía que decidir. Al fin y al cavo todo podría haber continuado como un secreto, pero ¿por qué fue tan cobarde y dejarlo todo cuando en realidad era eso lo que la hacía sentirse tan viva?

En el comedor todo estaba muy tranquilo, se habían sentado en una mesa cuadrada : Adrián frente a Sofía y Guillermo frente a Sara. La velada transcurrió sin ningún inconveniente , hablaron de todos los viajes que habían hecho sus amigos. Sara se mantuvo callada todo el rato, pensativa. Guillermo no paraba de mirarla y eso la incomodaba un poco por lo que no dejó de mirar el plato. ¿ Por qué la miraba así, se habría dado cuenta de algo? ¿ Y si Sofía había hablado con él? ¿ Y si le había dicho lo mismo que ha ella?. Entonces decidió mirarle fijamente , creía que sus ojos le desvelarían la verdad. Él volvió a sonreirla de esa forma tan picaresca suya. Sara volvió al plato. No sabía qué le pasaba a Guillermo, ni qué sabía.


(continuará)

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