CUARTA PARTE: Sara
Definitivamente Sara no podía más tenía que elegir,otra vez. Pero ahora si que lo iba a hacer bien.
Entonces, disimuladamente, por debajo de la mesa, tocó la mano de Sofía, con cariño, mucho cariño. Y la miró. Sofía aliviada le correspondió a la caricia.
Por fin lo había hecho bien. Quería estar con ella, no podía esconder algo tan obvio. Porque la quería, la hacía sentirse viva, feliz.
(Final)

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